My last card.
jueves, 19 de enero de 2012
My last card~
Hoy por fin jugué mi última carta. Y perdí. No era que llevara las de ganar, más bien creo que quise vaciar mi mazo. Hoy digo "adiós" a todos esos lindos momentos que duraron un año o más, después de todo debería haber ententido durante el transcurso del juego que era sólo eso... UN JUEGO. Es increíble cómo uno se acostumbra al afecto, cómo se vuelve inútil como un niño durante el trayecto, es precisamente eso lo que no tienes que ser. Para jugar debes ser un adulto o al menos comportarte como tal. Y yo que por primera vez sentía que tenía amigos, me dejé engañar. Me cegué, no vi las jugadas sobre la mesa, desperté demasiado tarde. Sólo vi el resultado de lo inevitable: Había perdido. Resulta difícil desapegarse sobre todo cuando uno dio todo de sí, para que te paguen con una chachetada sin disimulo. Podría decir muchas cosas de este momento, este momento en el cual siento la rabia fluír por mis venas como si fuera la sangre misma. Rabia de saberse una buena persona pero de un modo sublime, y sentir cómo se apoderan de vos, te manipulan, te usan a su antojo como si fueras una marioneta. Soy una marioneta del destino, en efecto. Pero alguien robó los hilos, o mejor dicho, los entregué pensando que jamás me lastimarían. Ahora entiendo que quisieron esos hilos para tenerme en las palmas de sus manos, sin otro sentido más que burlarse de mí. Mi última carta anunciaba mi despedida, dijo todas las cosas que yo nunca fui capaz de decir. Qué ironía, una carta muda deslizada en un suspiro... Y dijo mucho, mucho más de lo que yo hubiese sido capaz.
¿Qué me queda ahora? Un mazo vacío, vacío como llegó a este mundo, vacío como se irá. Tal vez todo esto signifique que lo tengo que mantener de esa forma. Lo llené una y otra vez, con la esperanza de encontrar a alguien que valorara mis cartas, que me diga "no necesitas usar eso conmigo, esto no es un juego" pero creo que me equivoqué. Ya no guardo esa esperanza absurda, no puedo seguir llenando y esperando, esta vez fue definitivamente mi última carta.~
domingo, 1 de enero de 2012
Primeros pensamientos del año.
Brindé y subí a la terraza de aquel edificio de trece pisos. Ver los cohetes de toda la ciudad desde allí fue genial, fue como ese momento que siempre sueñas, con una brisa alborotando el cabello. Pensamientos me invadieron por supuesto. Un nuevo año, una nueva oportunidad para empezar, olvidar todo el pasado que se vio arrastrado y hundido junto con esos cuatro números...2011. Pensar que quizás no volvamos a estar allí, quién sabrá en dónde andaré en el futuro, de donde veré los fuegos artificiales esa vez, ¿estaré con la gente que más quiero? ¿Habré cumplido con mis metas y/o expectativas para entonces? Y los fuegos de artificio siguen expandiéndose en toda su plenitud y gama de colores frente a mis ojos, ofreciendo un espectáculo inigualable. Mientras tanto, entre pensamientos, se asoman intervalos de ''ganas de disfrutar'': Mente en blanco, sólo vivir el momento, tratar de captar lo más que puedas de lo que estás viviendo, para grabarlo por siempre en el corazón. Y el viento sopla. ¿Qué pasará mañana? ¿Cuánto tiempo más voy a poder disfrutar de la compañía de estas personas? ¿Estaré en California como tanto deseo? Me cruzo de brazos. Esa canción que me puede suena de fondo en mi cabeza. ¡Qué inmenso es el mundo y qué insignificante se siente uno cuando piensa en todas estas cosas! ¡Qué grande e indomable el destino! Pero en fin, es un nuevo año, nada más, las cosas del ayer siguen ahí para cuando yo quiera volver a repasarlas, descubro que no enterré nada, es sólo una sensación. El presente es estar acá, observando, siendo parte del festejo. Y el futuro es tan grande...
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