Brindé y subí a la terraza de aquel edificio de trece pisos. Ver los cohetes de toda la ciudad desde allí fue genial, fue como ese momento que siempre sueñas, con una brisa alborotando el cabello. Pensamientos me invadieron por supuesto. Un nuevo año, una nueva oportunidad para empezar, olvidar todo el pasado que se vio arrastrado y hundido junto con esos cuatro números...2011. Pensar que quizás no volvamos a estar allí, quién sabrá en dónde andaré en el futuro, de donde veré los fuegos artificiales esa vez, ¿estaré con la gente que más quiero? ¿Habré cumplido con mis metas y/o expectativas para entonces? Y los fuegos de artificio siguen expandiéndose en toda su plenitud y gama de colores frente a mis ojos, ofreciendo un espectáculo inigualable. Mientras tanto, entre pensamientos, se asoman intervalos de ''ganas de disfrutar'': Mente en blanco, sólo vivir el momento, tratar de captar lo más que puedas de lo que estás viviendo, para grabarlo por siempre en el corazón. Y el viento sopla. ¿Qué pasará mañana? ¿Cuánto tiempo más voy a poder disfrutar de la compañía de estas personas? ¿Estaré en California como tanto deseo? Me cruzo de brazos. Esa canción que me puede suena de fondo en mi cabeza. ¡Qué inmenso es el mundo y qué insignificante se siente uno cuando piensa en todas estas cosas! ¡Qué grande e indomable el destino! Pero en fin, es un nuevo año, nada más, las cosas del ayer siguen ahí para cuando yo quiera volver a repasarlas, descubro que no enterré nada, es sólo una sensación. El presente es estar acá, observando, siendo parte del festejo. Y el futuro es tan grande...domingo, 1 de enero de 2012
Primeros pensamientos del año.
Brindé y subí a la terraza de aquel edificio de trece pisos. Ver los cohetes de toda la ciudad desde allí fue genial, fue como ese momento que siempre sueñas, con una brisa alborotando el cabello. Pensamientos me invadieron por supuesto. Un nuevo año, una nueva oportunidad para empezar, olvidar todo el pasado que se vio arrastrado y hundido junto con esos cuatro números...2011. Pensar que quizás no volvamos a estar allí, quién sabrá en dónde andaré en el futuro, de donde veré los fuegos artificiales esa vez, ¿estaré con la gente que más quiero? ¿Habré cumplido con mis metas y/o expectativas para entonces? Y los fuegos de artificio siguen expandiéndose en toda su plenitud y gama de colores frente a mis ojos, ofreciendo un espectáculo inigualable. Mientras tanto, entre pensamientos, se asoman intervalos de ''ganas de disfrutar'': Mente en blanco, sólo vivir el momento, tratar de captar lo más que puedas de lo que estás viviendo, para grabarlo por siempre en el corazón. Y el viento sopla. ¿Qué pasará mañana? ¿Cuánto tiempo más voy a poder disfrutar de la compañía de estas personas? ¿Estaré en California como tanto deseo? Me cruzo de brazos. Esa canción que me puede suena de fondo en mi cabeza. ¡Qué inmenso es el mundo y qué insignificante se siente uno cuando piensa en todas estas cosas! ¡Qué grande e indomable el destino! Pero en fin, es un nuevo año, nada más, las cosas del ayer siguen ahí para cuando yo quiera volver a repasarlas, descubro que no enterré nada, es sólo una sensación. El presente es estar acá, observando, siendo parte del festejo. Y el futuro es tan grande...
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