lunes, 15 de octubre de 2012

No creo ser capaz de describir el sentimiento
que me provoca tan sólo verte. Sí, eso, verte.
Solamente verte sin hacer nada, mirarte,
observarte, sentir tu existencia.
Ver tus ojos, tan profundos, tan hermosos,
tan... Indescriptibles.
Tus labios, tan dulces, tan adictivos, tan suaves.
No hay manera de encasillarte en un sólo adjetivo,
aunque si tuviera que hacerlo, lo más cercano
sería Increíble.


Tu presencia deja a mi corazón sin habla.
Se queda así, mudo, mi pobre corazón.











No hay comentarios:

Publicar un comentario