lunes, 5 de diciembre de 2011

Vacío. Esa es la palabra. Vacío. Supongo que hay que estar vacío para poder expresas cosas profundas. Creo firmemente que si no vaciara mi cabeza, no podría escribir. Trato de pensar lo menos posible para que lo más interno, lo más profundo de mi ser se revele. Es mi acto más egoísta. Escribir me libera, me hace libre, me desconecta del mundo y me invita a explorarme internamente. Es mi manera de canalizar los sentimientos, lo que siento en el momento, eso que está ahí y quiere salir. 
Es dejarle al mundo entrever algo de lo que siento, invitarlo un ratito a mi interior, a mi punto de vista, atraerlo, atraparlo y luego, dejarlo ir. A veces satisfecho y con un vago sentimiento de deleite, a veces... Sin provocarle nada.

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