viernes, 30 de diciembre de 2011

End of the year.

Qué lejano se ve principio de año... Y pensar que es mañana. Son las 00:30 del 2011, uno de los mejores años de mi vida. Muchas metas que tenía en mente las cumplí, aunque ahora no recuerde ninguna, sé que las tuve. Las imágenes de todo el año vienen a mi cabeza... ¿en busca de refugio? Puede que sí, después de todo este día amenaza con dejar todos los momentos vividos en este año y empezar con el pie derecho, como si fuera un jarro que se vacía para volver a ser llenado. Es extraña la sensación, bueno, extraña para mí, nunca la había experimentado, debe ser que el año que está por comenzar es el último de la secundaria. Es un tanto triste tengo que admitir, justo cuando pensaba que no había peor cosa que la secundaria me agarra todo este sentimiento de querer volver el tiempo atrás y disfrutar otra vez todos estos años, pero el tiempo no perdona. Siempre mirar para adelante, siempre.
 Es un poco cursi esta nota, pero es una gran liberación.
"Lo importante no es llegar, lo importante es el camino"
Feliz año nuevo para todos!!

Nos vemos en el 2012 ;)
Te quiero vivo, te necesito vivo, porque sólo si vives siento que puedo triunfar...

sábado, 24 de diciembre de 2011

Una noche de juerga.

Era la noche de Vísperas de Navidad. Personas reunidas, en familia, preparando todo para la medianoche.
-¡Diez, nueve, ocho...!
Un conteo cargado de emociones, de ansiedad, adrenalina, sonrisas y más sonrisas.
-¡Cinco, cuatro...!
Todos emocionados, con sus copas levantadas en el aire.
-¡Tres, dos, uno... Feliz Navidaaaaaad!
Copas que chocan entre sí de forma simultánea, besos por aquí y por allá, gestos y palabras amables. Una perfecta sincronía entre la mayoría de las casas.
Sí, definitivamente está todo el mundo conmocionado, pensó Teo vagamente y cerró los ojos, los grisáceos ojos que recordaban a un témpano. Mirada fría, impertérrita y calculadora. Relajó la expresión, sosteniendo una copa en su mano derecha. Se había divertido esa noche, entrando de casa en casa sigilosamente, acechando a su presa como un tigre blanco. Porque eso es lo que era: un cazador. El banquete había comenzado en el patio trasero de la pequeña casa de los Ravens. Su víctima se encontraba fumando un cigarrillo y pasada de copas (como casi todas las víctimas de esa noche), cuando de pronto él se presentó ante sus ojos, susurró un par de cursilerías al oído y... ¡patabum! Ella cayó rendida a sus pies. Seguramente despertó apabullada sin saber qué había sucedido. Y así con todas las demás.
  Ahora se encontraba lleno. No sabría decir si satisfecho, pero lleno al fin. Sentía la gran cantidad de sangre circulando en su interior, las venas ensanchadas para lograr que todo el líquido pasase a través de ellas y estaba haciendo un gran esfuerzo para no vomitar el peso extra. Intentaba pensar en cualquier insignificante cosa, como que los humanos solían festejar este tipo de fiestas sin recordar el verdadero significado. El protagonismo siempre se lo llevaba Santa Claus... ¿Acaso no era el nacimiento del Niño Jesús? Por Dios, no puedo creer lo que estoy pensando, se dijo y, tras un profundo suspiro, abrió los ojos nuevamente. La calle estaba... atestada y le provocó un sobresalto. Había estado vacía como el mismo desierto hacía unos minutos y en un abrir y cerrar de ojos, todo había cambiado. Los fuegos artificiales comenzaron a escucharse cada vez más cerca, era realmente aterrador, toda esa cercanía con la humanidad, ese calor humano casi palpable, sentía como si lo quisieran abrazar a ese fuego una vez más, aceptándolo como uno de ellos, tendiéndole una mano, una invitación hacia lo maravilloso de la actividad social, hacia la vida misma...
Pero tú... Tú jamás volverás a ser uno de ellos.
  Sacudió violentamente la cabeza, y su cabello negro y brillante osciló en la oscuridad. Al menos la sombra de aquel árbol lo acogía y él lo aceptaba placenteramente, recostado en la pared de la casa que parecía tomarse las fiestas con más calma. Se había permitido por un segundo entregarse a su lado humano, aquel que le provocaba cierta sensación de "pertenecer", pero él, Teo Morello, tenía más que claro que si en algo se destacaba era, justamente, en ser diferente del resto, ser el opuesto, la contra, la otra cara de la moneda, ser simple y llanamente la muerte... Un auténtico vampiro.

domingo, 11 de diciembre de 2011

Si tuvieras la posibilidad de elegir una vida... ¿Cuál sería?
Comienza a redactar los detalles... Creo que no encuentro ningún problema en ella, ¿te tomaste el tiempo para elegir alguno? Ah, disculpa, no había entendido. Entonces, tu vida no tendría problemas. Bien, creo que ya estás muerto.

If you had the possibility to choose a life... What it would be?
Start to write the details... I think I don't find any problem in it, did you take the time to choose one? Oh, sorry, I haven't understood. So, your life wouldn't have problems. Ok, I think you're dead already.

lunes, 5 de diciembre de 2011

Vacío. Esa es la palabra. Vacío. Supongo que hay que estar vacío para poder expresas cosas profundas. Creo firmemente que si no vaciara mi cabeza, no podría escribir. Trato de pensar lo menos posible para que lo más interno, lo más profundo de mi ser se revele. Es mi acto más egoísta. Escribir me libera, me hace libre, me desconecta del mundo y me invita a explorarme internamente. Es mi manera de canalizar los sentimientos, lo que siento en el momento, eso que está ahí y quiere salir. 
Es dejarle al mundo entrever algo de lo que siento, invitarlo un ratito a mi interior, a mi punto de vista, atraerlo, atraparlo y luego, dejarlo ir. A veces satisfecho y con un vago sentimiento de deleite, a veces... Sin provocarle nada.

miércoles, 30 de noviembre de 2011

Vigila tu mano

Si tuvieras que elegir entre dos caminos, ¿cuál elegirías? El primero te lleva a la fortuna, a una vida de comodidades, de prosperidad, de casas lujosas y cómodas, de por lo menos, dos amistades verdaderas, una vida placentera. Conocerías otros países, comprarías mercancías únicas, valiosas, y tu fortuna jamás ondularía, ni un poco.
El segundo te lleva a la solidaridad. No será una vida cómoda, pasarás el resto de tus días preocupándote por los demás, luchando por situaciones y causas justas. No tendrás la mejor casa, ni las mejores ropas, ni las mejores comodidades. Asímismo, es muy poco probable que visites otros países, y de más está decir que la fortuna ni siquiera se vislumbra.

Ahora, con una mano en el corazón, ¿qué camino elegirías?

...

Por eso el mundo está como está.

lunes, 28 de noviembre de 2011

Liberarse.

  Dejo mi mente en blanco... Y los espacios vacíos son llenados con palabras, preguntas, letras que me vienen a la cabeza, como si fuera una liberación completa de las trabas de este mundo capitalista y ruin.
Liberarse para mí, es un acto de amor a la vida, es volver a ser por un rato lo que siempre fui.
Es dejar escapar a los conceptos abstractos y no pedir por su captura.
Es simplemente ser.
Liberarse para mi alma es subirse a un barco pirata. 
Sin leyes, sin obligaciones, a la deriva de un rumbo jamás marcado. Dedicar el tiempo a admirar el extenso océano frente a nosotros, imponente, indomable.
Son las ganas de zambullirse en él, con nuestra pesada mochila de preocupaciones a cuestas, son las ganas de sentirse uno con el agua, de permanecer sumergido por un rato, escuchando los murmullos de las algas. Ver a los peces nadar, con su mirada aguda y huidíza, y sentir como poco a poco te aceptan. Es caer cada vez más bajo a medida que el peso de nuestra carga nos condena, ver los maravillosos arrecifes de coral y no hacer nada al respecto. Darse contra un colchón de arena y sonreír a medida que las burbujas ascienden.
Liberarse es hacer oídos sordos a esa queja interna... Y cerrar los ojos por última vez.

sábado, 26 de noviembre de 2011

Hoy siento que mi imperio se derrumba,
todo lo que construí, lo que cuidé,
siento que jamás lo viví, jamás lo atravesé.
Mi cuerpo se consume por completo,
y siento un dolor en mi pecho,
un terrible nudo que no me deja en paz,
como si fuera un recuerdo fugaz,
que en el ayer de malos momentos me he desecho.

jueves, 24 de noviembre de 2011

Preferencias

  Otro día llega a su fin. Otra madrugada sola con mis pensamientos. A veces prefiero creer que el destino sólo me está jugando una mala pasada, pero que no es eterna, nada más por un rato. ¿Y qué es un rato de mi vida para el inmenso destino? ¿Una hora? ¿Un año? ¿Una década? La verdad, no lo sé, prefiero no saberlo. La cabeza me da tantas vueltas que quizá no tiene sentido lo que escribo, pero necesito liberar el peso extra de mi cuerpo. Quizá lo que verdaderamente deseamos sea sólo una ilusión, algo lejano, eso que mientras más queremos más se aleja, hasta volverse inalcanzable, y lo que unos pocos tienen suerte (o derecho, me da igual) de alcanzarlo, lograrlo, hacerlo suyo, darle forma, ser feliz. Quizá unos pocos sean "dignos" y el hecho de sólo desearlo para que se haga realidad sea una vaga y simple mentira conformista de quienes llegaron a la cima. Después de todo, algo tienen que decir, cuando ni ellos saben el porqué de su suerte, sólo conocen la puja de este lado. ¿Qué hay del otro lado? Porque, para que algo suceda tiene que haber dos fuerzas que pujan hacia el centro. Qué se yo...
  Según dicen, la esperanza nunca se pierde. Sería lo último, estar triste, deprimido, al borde del delirio y sin tener el consuelo de la esperanza, transformaría este mundo en un mar de cadáveres. Y creo, sólo creo, que yo estaría allí. Pero aún así, antes recogería este osito, quién sabe, a lo mejor me hace cambiar de parecer...



miércoles, 23 de noviembre de 2011

Pacto de sangre

"El perdón es la fragancia que derrama
la violeta en el talón que la aplastó"
Mark Twain
"Se perdona en la medida en que se ama"
François Rochefoucald


  Eso era lo que necesitaba, se dijo Sophie. La mordida ardiente y dulce a la vez de su feroz leopardo dorado. Sí, ahora quedaba más claro que nunca... Suyo y de nadie más. Los colmillos de Jedrick, su vampiro rubio de ojos pardos rozaban levemente el costado izquierdo de su cuello, obligándola a ladear la cabeza aún más, cerrando los ojos para entregarse netamente al placer mutuo. El mundo parecía desvanecerse cuando él la rodeaba por la cintura y la espesa negrura de la medianoche era cómplice de aquella entrega de ambas partes. Ella, suministrándole el elixir más dulce que Jedrick había probado jamás; él, aceptando que estaba atado a una humana, un leopardo domesticado y amanzado por una hermosa morocha de ojos verdes.
El extenso campo se hallaba en completo silencio. Lo único que escuchaba eran los intensos suspiros del rubio en su cuello. Y es que él se concentraba tanto en cada detalle que sentía que se derretía a sus pies y que lo único que la mantenía apoyada como estaba contra la tranquera, eran los fuertes brazos del vampiro a su alrededor. Como si oyera sus pensamientos, Jedrick cerró sus brazos aún más, preso de un sentimiento salvaje del que no había retorno. Porque debía admitirlo, estaba perdidamente maniatado a esa chica, a ese diablo vestido de mujer que apareció un día y le cambió la vida completamente. Estaba loco por ella, la forma en que lo miraba, la forma en que lo trataba, la forma en que lo besaba despertaban en él un deseo de posesión  y pasión incontrolables. Quería complacerla y sabía que no había mejor forma de hacerlo que aquella situación en la que ahora se encontraban: ella tomándolo por los hombros, atrayéndolo más a sí, y él rozando, besando y suspirando en su cuello, en su clavícula, jugueteando con sus colmillos, no decidiendo el momento exacto en el cual actuar. Pero mientras más gruñidos emitía, más hacia sí lo empujaba la morocha, y se maldijo interiormente por querer sentir esa sensación de estar al mando, de hacerse rogar, de sentirse el maldito amo de sí mismo una vez más. Ella lo amaba, de eso no había duda y siempre lo haría, así se lo había jurado. Era tan pura, tan humana, tan exquisitamente hermosa, que su ego se había hecho añicos al lado de ella. Pero al fin y al cabo, él era un vampiro, un egoísta, egocéntrico y orgulloso vampiro... Y se sentía condenadamente bien que ella se tirara a sus pies rogando por el placer que sólo los de su especie sabían dar. Finalmente cayó rendido, no pudiendo soportarlo más, apartó unos mechones hacia atrás y clavó sus colmillos sobre la suave y tierna piel de la joven, sintiendo un leve quejido lastimero. Frunció el entrecejo con fuerza al notar el cálido sabor de la sangre sobre su garganta. Siempre que se disponía a morderla, sucedía lo mismo, el sabor era tan auténtico que se sumía en un frenesí incapaz de controlar. El hecho no ayudaba, ya que no sabía el momento en que debía detenerse y sabía que ella no lo dentendría tampoco, tan metida en aquel acto de amor como él. Sophie por su parte sentía la delicada manera en que Jedrick bebía de ella, tratando de no provocarle dolor, algo de lo que se olvidaba a medida que los segundos corrían, pero lo entendía perfectamente y no iba a interrumpirlo. Lo abrazó con fuerza, hundiendo las uñas en sus hombros y lagrimeando en silencio. Luego de comenzar a aguantar la respiración para llevar mejor el insoportable dolor, su rubio de ojos pardos empezó a detenerse gradualmente. Había notado el cambio en el sabor, la sangre menos oxigenada, aunque a él le sabía menos dulce. Retiró sus colmillos lentamente y selló las pequeñas heridas de un beso, las cuales se curaron de forma rápida. Miró a su morocha a los ojos, endureciendo el gesto al ver el recorrido que las lágrimas habían dejado. Ahora, el orgullo y el ego se partían en mil pedazos otra vez como un espejo que recibe un duro y certero golpe. Su propia satisfacción había provocado un dolor atroz en aquella criatura de ojos grandes y curiosos, que ahora lo miraba con aquel amor tan característico suyo. Y quizás eso era lo que más le sacaba de quicio, el saber que ella no cambiaría sus sentimientos hacia él aún si hubiese estado a punto de matarla. Era una estúpida, una inconsciente, una kamikaze, porque seguramente, propuestas no le faltaban y cualquier candidato era muchísimo mejor antes que él, de una raza diferente, asesina, cruel y fundamentalmente chupasangre. Pero aún así ella no se apartaba de su lado y no lograba entender qué podría ser lo que a aquella muchacha la manenía fielmente a su lado. Había sido su salvadora, la heroína de su vacía existencia, ella había llegado y había echado colores a su mundo sin pedir nada a cambio. Ni siquiera mantener su vida.
-Te amo Jedrick-susurró y lo besó en los labios, sacándolo momentáneamente de sus pensamientos.
  Él tomó su rostro entre sus manos y la besó con ternura, sellando todos los pensamientos que lo habían invadido segundos antes. 
Y es que la amaba de tal forma que haría lo mismo por ella.



lunes, 21 de noviembre de 2011

21st, November.

Hoy es uno de esos días en donde tengo ganas de escribir. No algo prefabricado, algo transcrito de alguna inspiración anterior marcada a tinta en una hoja común y corriente. Hoy de verdad tengo ganas de escribir, de expresarme, de dejar a mi imaginación libre para escribir lo que mis dedos marcan automáticamente en la computadora, obedeciendo una orden muda. No quiero pensar mucho lo que estoy escribiendo, sólo quiero que los pensamientos salgan, se liberen, digan "hola, acá estoy, ahora podés verme". Tengo que admitir que más allá de ciertos problemas como siempre los hay, estoy contenta de mi vida, contenta de ser lo que soy, contenta porque finalmente logro captar una mínima parte de mi identidad, lo que vengo intentando hace como cuatro años. Tantos problemas por los que pasar para darme cuenta de que no soy una mala persona y, fundamentalmente, no estoy vacía ni reseca. Es curioso, esto último tiene que ver con haber leído La Tregua para un trabajo extenso y aburrido. Como sea, creo que todavía no logro dominar algunas cosas y eso me enfada y me contenta a la vez. Por un lado quiere decir que no tengo el control de todo lo que hago, esa es la parte fea. La parte linda tiene que ver con que el camino todavía no termina, y eso significa que queda un largo trecho para lograr dominar los impulsos. Tal vez debería empezar del principio para que vos, lector, entiendas, pero esto es algo para mí, personal, algo a medias compartido, a medias reservado. Últimamente tengo encontronazos de sentimientos totalmente opuestos que me dejan por demás confundida. Qué se yo, prefiero ni pensar en eso.
  Por otra parte, nosé, hace un par de días sentí algo que no sentía hace muchísimo, algo que pensé que no podría llegar a sentir jamás. No quiero ampliar el tema, pero me hizo bastante feliz♥ También siento que todo este tiempo no fue para tirar a la basura, realmente veo el resultado ahora. Y siento que me dejé estar pero no importa. Acá se terminó.
  Siento como si estuviese escribiendo un diario íntimo, lamentablemente no tengo la paciencia para escribir en uno de verdad, de hojas, apenas escribo una palabra siento que se me dispersó el resto de la frase. Por eso prefiero volcar todo acá, lo que se me viene a la mente enseguida lo escribo y no se me escapa nada. Se me nubla la mente de a ratos y me quedo sin tema, tengo una laguna ahí dentro >.< Así que mejor me voy.



miércoles, 2 de noviembre de 2011

Trying to be misunderstood♫♪


Fría noche, diversión asegurada para aquellos que buscan placer. Allí nos encontrábamos nosotros, maravillosa casualidad de la vida que te vi, sabiendo que eres casi imposible de encontrar. Te miré y me miraste, sonreí y bajaste la mirada, clara señal de que era imposible estar contigo. Me desesperé por dentro, por fuera seguía la misma actitud, no quería que el dolor que sufría se revelara, era un disfraz, dulce y tenaz como la misma mentira.
Me oculté bajo la capucha, pagué la cuenta con sonrisas y algo de amabilidad física, me retiré del lugar sobria, fría, triste y distante, y tu mirada contempló mi huída con todos mis sentimientos a cuestas. El afuera no representaba sino la cruel realidad: noche de lluvia, fría y desagradable. No le interesaba tener amigos, tampoco hacerlos, no le importaba en lo más mínimo llamar la atención de todo un país que la admirara, sino de una sola persona que la comprendiera, no quería sentirse acompañada ni tampoco sola, no estaba allí con el propósito de arruinar la noche, más bien quería teñirla de romanticismo.
Esa noche estaba allí con el propósito de conquistar al amanecer, quien se asomaba luego de que ella se hubiese dormido y se ocultaba antes de que despertara, sin saber el dolor que eso le causaba y por eso estaba llorando, sabiendo que siempre lo esperaría, por toda la eternidad, pasara lo que pasase. Lloraba, pero con la comprensión de alguien, alguien que estaba allí, caminando, pensando en incluso acompañando el sentimiento de aquella noche. De repente, esa persona se dirigió hacia la calle y alzó la vista al cielo.
-¡Cuán parecidas son tus intenciones a las mías!- grité con todas mis fuerzas y continué mi rumbo...

martes, 1 de noviembre de 2011

Un vago concepto de libertad.


¿Qué decimos en verdad cuando decimos que somos libres? La libertad no es sólo una autonomía, además es una ilusión.
Creemos que somos libres, lo decimos con orgullo, contentos, exultantes. Pero incluso de esa forma, ¿no nos estamos aferrando a un estado del que depende nuestra integridad como individuos? Uno puede liberarse de la dependencia pero, ¿puede liberarse de la propia libertad?
Todos ansían la libertad, entonces la libertad se convierte en algo imprescindible, algo de lo que dependemos.
Teóricamente nadie es verdaderamente libre. Todos somos esclavos de algo o de alguien. Todos somos esclavos de los sentimientos, que no se pueden controlar. Todos somos esclavos del planeta, del Sol, del Universo, del Cosmos, del tiempo... Entonces, ¿no tiene cada vez menos sentido decir que somos libres?

Just come with me tonight♫

Someto mis pies a prisión en mis zapatos
Y me sumerjo en los profundos lagos 
Habitados de incertidumbre.
Detrás de las rejas siguen estando las rejas

Y tu te empeñas en manosear mis entrañas
Intentando descubrir quien soy.

Tantas noches dedicadas
Para descubrir todo en una mañana.

Alargo la noche, el sol sabrá disculparme. 
Sólo por pasear unos minutos más
Por este inmenso jardín
Donde mi corazón salvaje sigue
Madurando olvidos..

Muerta la noche
No guardo esperanzas
Poco queda por soñar
No importa donde estén las rejas, 
uno elije de qué lado está.

Escrito por: Iván Tapia.

domingo, 30 de octubre de 2011

It's something unpredictable, but in the end is right, I hope you had the time of your life♫
Zombie walk, un lío de gente, pero estuvo demasiado bueno *-* La caminata, los tremendos alaridos, la música after walk, el pogo, Enter Sandman(L), 2 minutes to midnight, beautiful people, smells like teen spirit ♪ La gente que te mira raro mientras caminás... A quién le importa? Qué día más genial, aunque me puse a pensar en mi historia y la tengo bastante abandonada u.u y tengo que estudiar -.- así que me voy yendo...