sábado, 20 de octubre de 2012

Poema XX

PUEDO escribir los versos más tristes esta noche. 
 
Escribir, por ejemplo: " La noche está estrellada, 
y tiritan, azules, los astros, a lo lejos". 

 
El viento de la noche gira en el cielo y canta. 
 
Puedo escribir los versos más tristes esta noche. 
Yo la quise, y a veces ella también me quiso. 

 
En las noches como ésta la tuve entre mis brazos. 
La besé tantas veces bajo el cielo infinito. 

 
Ella me quiso, a veces yo también la quería. 
Cómo no haber amado sus grandes ojos fijos. 

 
Puedo escribir los versos más tristes esta noche. 
Pensar que no la tengo. Sentir que la he perdido. 

 
Oír la noche inmensa, más inmensa sin ella. 
Y el verso cae al alma como pasto el rocío. 

 
Qué importa que mi amor no pudiera guardarla. 
La noche está estrellada y ella no está conmigo. 

 
Eso es todo. A lo lejos alguien canta. A lo lejos. 
Mi alma no se contenta con haberla perdido. 

 
Como para acercarla mi mirada la busca. 
Mi corazón la busca, y ella no está conmigo. 

 
La misma noche que hace blanquear los mismos árboles. 
Nosotros, los de entonces, ya no somos los mismos. 

 
Ya no la quiero, es cierto, pero cuánto la quise. 
Mi voz buscaba el viento para tocar su oído. 

 
De otro. Será de otro. Como antes de mis besos. 
Su voz, su cuerpo claro. Sus ojos infinitos. 

 
Ya no la quiero, es cierto, pero tal vez la quiero. 
Es tan corto el amor, y es tan largo el olvido. 

 
Porque en noches como ésta la tuve entre mis brazos, 
mi alma no se contenta con haberla perdido. 

 
Aunque éste sea el último dolor que ella me causa, 
y éstos sean los últimos versos que yo le escribo. 


Pablo Neruda.

jueves, 18 de octubre de 2012

Tiempo de magia

Cae la noche y uno vuelve a ser uno mismo. Se libera de las cadenas, libera todo lo que en el día lo ahogó. Desata con paciencia y cuidado las sogas que el día puso alrededor de su cuello, termina la tarea, respira, cierra los ojos, descansa un segundo, y piensa por fin con claridad, siente por fin con claridad. Sus pensamientos no son guiados de acuerdo a lo que sucede y sus sentimientos no son arrastrados frente a las situaciones, simplemente se es. Y hay un momento glorioso en ese descansar en el que, por un breve instante, un pequeñísimo instante, no se piensa.
¿Qué ocurre en mí que no dejo de someterme a esta prisión humana? A este sin pensar de la vida, a este pensamiento contaste. A este sentir sin calor, a este sentir herido.

lunes, 15 de octubre de 2012

Y solamente tú

Medianoche en la ciudad. Llueve. Sigue lloviendo y yo sólo escucho el ruido de las teclas junto con las gotas, que parecen danzar en un baile acompasado, brusco. No logro sacar de mi cabeza tu mirada, sibilante, penetrante, latente, siempre presente. Es como una pequeña llama que jamás se quiere extinguir. Si detengo el ruleman de mi cabeza, entonces siento con mi cuerpo lo maravilloso que sos, si te pienso, no hago más que recrear una ilusión de tu verdadera existencia. Golpearía al que dijera que la perfección no existe. Porque es subjetiva, pero existe. Siempre llevo presente el halo de tu recuerdo, como una nube que no se termina de evaporar, sos tan constante como las ondas del mar, y soy capaz de recrearte una y mil veces y darte miles de formas diferentes, porque acaparás todo lo bueno y bello de este mundo. Siento tan normal esta parálisis cerebral que me sacude cada vez que te veo, ese shock, ese impulso, ese latigazo eléctrico que acude a mí como la primera vez que te vi. Palabras brotan de mi ingenio casi sin pensarlas, como una orden muda, como si no fuera yo la que escribe, como si fueran guiadas por alguien más. Como si fueran guiadas por vos, atraídas hacia tu ser, como pequeñas tuerquitas doradas atraídas hacia un imán, como son atraídos mis labios hacia los tuyos por una fuerza invisible e invencible. Quisiera poder darle forma al amor con todo esto que te digo, pero es que es tan pequeño comparado con lo que siento, como si de una ínfima estrella en un universo se tratase, ínfima, minúscula, casi imperceptible. Pero no aun así inservible. Quisiera expresarte tantas cosas con esta pequeña lucesita, que es este pequeño poema...
No creo ser capaz de describir el sentimiento
que me provoca tan sólo verte. Sí, eso, verte.
Solamente verte sin hacer nada, mirarte,
observarte, sentir tu existencia.
Ver tus ojos, tan profundos, tan hermosos,
tan... Indescriptibles.
Tus labios, tan dulces, tan adictivos, tan suaves.
No hay manera de encasillarte en un sólo adjetivo,
aunque si tuviera que hacerlo, lo más cercano
sería Increíble.


Tu presencia deja a mi corazón sin habla.
Se queda así, mudo, mi pobre corazón.











jueves, 27 de septiembre de 2012

Otra noche que me voy a dormir con un escalofrío recorriéndome la espalda. Otra noche que quiero ejercer mi libertad pero me recortan las alas. Otra noche que me voy a dormir hecha una furia. Otra noche que no entiendo porqué no me entienden. Otra noche, sí, otra noche.
Otra noche en que la historia se repite. Otra noche que me pierden, de a poco me van perdiendo. Otra noche que me cierro cada vez más en mi coraza. Otra noche muda, de miradas furtivas y pensamientos malevos, otra noche de resentimiento.

.....................

Injusta es la vida para el justo. Sufrida es la vida para el bueno. 

miércoles, 12 de septiembre de 2012

Me gustaría tenerte conmigo, amor mío.
Concluyen los días, se alarga la noche
y yo sola, fría, siento tu ausencia.
¿Quién será la afortunada que goce de tu presencia?
Cual dagas de plata me atraviesan tus recuerdos,
y me desespera no sentir el calor de tu cuerpo
junto al mío cada amanecer.
¿Deberé transformar acaso, el calor en dolor,
el amor en fracaso?
Resignarme a perderte no quiero,
vivir de recuerdos no puedo,
¿cómo hacer si en la mañana sólo espero
despertar una vez más entre tus brazos?

miércoles, 15 de agosto de 2012

Ese momento en el que te das cuenta una vez más que sólo contas con vos mismo. ¿Derrumbe y reconstrucción o simple despedida de trabajadores?

sábado, 11 de agosto de 2012

La locura puede ser un placer, el mayor placer... O un padecimiento. Y estos últimos días estuve probando de la última. Tengo un remolino de sentimientos acá adentro que ni siquiera puedo definirlos. Así de rápido llegan y así se van, sin darme tiempo a identificarlos. No encuentro palabras para explicar este fenómeno, pero sé cuál es la causa, o al menos eso creo.

jueves, 5 de julio de 2012

Missing you~

Te extraño, te necesito y me aterra. Me aterra sentir todo esto, me aterra pensar que puedo salir lastimada una vez más. Me aterra que seas tan perfecto y yo tan imperfecta. Me aterra el pensar que quizás un día no estés más y me quede sola, pagando por todos mis errores, que bien yo sé fueron muchos. Tengo miedo de que todo sea un sueño y un día despertar y entonces no estés más. ¿Qué hago? ¿A dónde voy? Siento esa necesidad de que estés conmigo todo el tiempo, te necesito. Y me siento tan idiota por eso. No quiero molestarte, no quiero perseguirte, pero es inevitable, no lo puedo controlar. Eso es lo que me atormenta todos los días, a cada minuto, a cada segundo, querer estar todo el tiempo con vos y no poder controlarlo. Siento tus besos en mis labios, tus caricias en mi piel, tu voz en mis oidos, te siento cerca de mí, pero todo se esfuma al tomar conciencia de que no estás acá conmigo.
¿Te confieso algo? Nunca me sentí así, tan perdida, tan sin cabeza, nosé ni por donde voy, tu sonrisa es cegadora y cada vez que cierro los ojos imagino tu mirada, tan preciosa, tan única, tan tuya. No puedo creer que seas real, de verdad, tenés una manera tan única de hacer las cosas especiales que me siento insignificante al lado tuyo. Quisiera poder refrenar mis impulsos pero no puedo, lo intento pero no puedo. Y eso es lo que me asusta más. Estoy entregando mi corazón otra vez, confiando de nuevo, me dejo de lado para hacerte feliz, ignoro lo que mi cabeza me dice y sigo adelante, sigo con esto que es tan lindo, pero que a cada segundo puede derrumbarse como si nada. Quisiera que durara para siempre, pero eso sólo lo puedo prometer de mi parte. Jamás te voy a lastimar, jamás te voy a abandonar, llegaste un día y revolucionaste mi vida, con todo lo lindo de tu forma de ser, fuiste ese alguien que no esperaba, ese alguien que con tan sólo verlo me encandiló. No lo supe entonces, pero ahora lo sé: sos el gran amor de mi vida.

martes, 26 de junio de 2012

¿Tiene sentido todo esto? Mi lado más oscuro amenaza con absorberme en su amargura otra vez. ¿Qué hice mal? ¿Por qué me siento así? Tan sola... Mi lado oscuro sabe esperar, es paciente, brillante y tenaz. Es un genio en su actuación, me tienta cuando estoy más débil. Tira de mí y me atrae como un imán, y esa oscuridad depresiva se ve tan deliciosa... Lucho y lucho contra ella, pero es imposible, se instala en mí, siembra sus raíces lentamente y para cuando yo ya quiero negar, mi cuerpo no responde, mi mente colapsa y todo se vuelve frío, amenazante, inferior, nada tiene sentido en absoluto. Sólo estoy yo y sólo me tengo a mí. Y nada más importa.
Y de pronto la habitación se volvió más fría, más oscura, más pequeña. Y la música sonó con más intensidad. La noticia me aterraba, sentía el estómago congelado, un extraño sentimiento que no sabía definir. ¿Miedo? ¿Angustia? No lo sé, pero algo me decía que aquello no era bueno y que, por sobre todas las cosas, me interesaba. Sí, masoquista. Y si me importaba era bueno, pero a la vez malo. Una mala noticia... Y temblé, pero no era frío, eran nervios. Hasta entonces no sabía decir si me interesaba él o no. Pero entonces la idea de un posible alejamiento me aterró. Y ahora lo sé, no quiero perderlo.

martes, 15 de mayo de 2012

Si la vida es trabajar incansablemente para otros y la única excusa para soportar ese suplicio es lo que podés hacer con el dinero, sinceramente, prefiero morir.

domingo, 29 de abril de 2012

Un domingo como hoy.

Hoy me levanté con el ruido de mi viejo ojeando el diario. Todos los domingos el que me despierta (y me pone chinchuda cabe aclarar) es él. Pero hoy fue diferente. Hoy sentía una gran paz, sentía ese olor a domingo de familia, pero me di cuenta que no era el típico, no. Era un domingo de campo. De todas formas, los días que paso en el campo son todos domingos. Ya estoy soñando con volver a ir, pero ese es otro tema. Hoy me levanté y me hice una buena taza de chocolatada caliente, me sentí lejos del barullo de la ciudad, por más que el barrio sea tranquilo y más bien silencioso. Me puse a leer, tranquila, día de huevo en la cama, día gris, o como dice mi vieja "ni chicha ni limonada". Me sumergí un rato en una historia, me alejé de la realidad una vez más, hasta que volví en mí cuando escuché el clásico "a comer" de la patrona. Lo primero que capté fue el sonido del televisor. Mi viejo mirando el TC. Mi vieja hizo los típicos fideos con salsa de los viejos y lejanos domingos. Me levanté y al instante me puse a pensar "cómo voy a extrañar estos domingos cuando ya no estén. ¿Qué voy a hacer entonces?" Y me di cuenta que ya estaba faltando alguien. "Lindas eran las tardes que pasábamos juntos, Mati", pensé. Quería congelar ese momento, vivir ahí por siempre, con mi viejo viendo el TC y mi vieja con sus fideos, me trajo tantos recuerdos... Momentos de felicidad interminable, las cuatro sillas ocupadas, las tardes de ocio mirando la tele con mi hermano, las salidas, los viajes... Al final me terminé enganchando con el TC, haciendo alguna que otra pregunta a mi viejo, comiendo los fideos de mi vieja, <sigue faltando uno> y entre bocado y bocado me agarró una nostalgia impresionante. Uno de esos momentos en los que pensás cosas que quizás no deberías, pero lo hacés igual y te querés pinchar la yugular con el tenedor. "Ganó Altuna" y qué carajo me importaba ya, tenía una crisis a medio fundar encima mío. Un sentimiento de soledad me invadió, ¿para qué voy a ir al campo cuando mi viejo no esté? ¿Con qué ganas voy a ir cuando no esté? ¿Qué sentido va a tener el viaje? ¡Qué feo sería no volver! Y haciendo zapping aparece Argentino Luna con su punteo inigualable de guitarra y le pone música a mi tristeza que debería ser del futuro, pero me agarró temprano. Hoy. Hace unas horas. A la tarde me apareció un video de Kendo Kaponi en Youtube y me acordé de mi hermano. Le escribí el muro, qué frío se sintió eso. Me acordé de la calidez de su placaje cuando jugábamos al rugby en el patio, las risas y los golpes sin importar el dolor. Eso era jugar, no una partida de Triviador por Facebook.
   Y ahora, mientras en Crónica pasan un especial de Luna y estamos los cuatro, perdón, tres, mirándolo, me vine a escribir al blog. Que me parta un rayo, no quiero pensar más en esto.

jueves, 19 de abril de 2012

Instrucciones para dar cuerda al reloj


"Allá al fondo está la muerte, pero no tenga miedo. Sujete el reloj con una mano, tome con dos dedos la llave de la cuerda, remóntela suavemente. Ahora se abre otro plazo, los árboles despliegan sus hojas, las barcas corren regatas, el tiempo como un abanico se va llenando de sí mismo y de él brotan el aire, las brisas de la tierra, la sombra de una mujer, el perfume del pan.
¿Qué más quiere, qué más quiere? Átelo pronto a su muñeca, déjelo latir en libertad, imítelo anhelante. El miedo herrumbra las áncoras, cada cosa que pudo alcanzarse y fue olvidada va corroyendo las venas del reloj, gangrenando la fría sangre de sus rubíes. Y allá en el fondo está la muerte si no corremos y llegamos antes y comprendemos que ya no importa."


Julio Cortázar.

martes, 17 de abril de 2012

domingo, 15 de abril de 2012

El verdugo

Estoy tan cansada... Me acuesto sobre este lecho de huesos esperando lo único que puede venir a por mi. Esta vez no sé quién soy. ¿Dónde estarán todos? Acá se siente tan frío, tan oscuro, puedo sentir el dolor y la aflicción de los que yacen acá conmigo, tan silenciosos como un desierto de hielo. Las horas pasan y me desespero, nada, nadie, viene a por mí. No sé que sucede, me remuevo un poco y un hueso se quiebra abajo mío. Perdón, susurro, a quien quiera que le haya roto una costilla. Suspiro, no sé si me va a perdonar o no. ¿Quién habrá sido éste? A mí es a la única que me puede llegar a importar. Bueno, tengo que hacer algo mientras espero. Se vé una luz. Un haz de luz directo desde el techo. Cae en diagonal, iluminando este paradero tan desolado. Más huesos, como lo imaginé. Acá y allá, por todos lados. Y ese que iba a venir por mí no llega. El quebrado no me contestó, así que supongo que no le va a molestar que le rompa un par de huesos más mientras me levanto y camino un poco. No, a éste tampoco le molesta, a este otro tampoco y estoy segura que a aquel menos. Pero a pesar de todo, me cuido de no pisar ningún cráneo, eso es otra cosa, es harina de otro costal. El crujido es lo único que se escucha y ni siquiera hace eco, ¿en dónde estoy? Esta soledad hiriente empieza a fastidiarme.¿Cómo terminé acá? ¡Crack! A éste lo pisé con ganas. Voy a empezar a hacer estragos, a ver si se apuran y me vienen a buscar. Más "crack" se escuchan y ahora sí parecen hacer eco. ¿Así que esto es lo que tengo que hacer para que reaccione algo en este páramo de la muerte?, no puedo evitar pensar. Estoy tan agitada de saltar como un indio que me detengo, apoyando las manos en las rodillas. Elevo lentamente la cabeza y me encuentro con un cráneo enterito a dos metros de distancia, mirándome. Sí, a mí, ¿a quién más? Me sonríe maliciosamente, invitándome a destrozarlo, a hacerlo pedazos. Le devuelvo la sonrisa. ¿Pensás que no puedo aniquilarte, pedazo de cosa estúpida? Y acto seguido, tomo velocidad, acorto la distancia y le doy una patada limpia directo al agujero de la nariz, mandándolo a volar y sentir en pocos segundos cómo choca contra algo, una pared. Me detengo a pensarlo y sonrío y al instante, no lo puedo evitar, me largo a reír. Me acerco lentamente entre risas histéricas que me dan escalofríos, pero no importa, ya debía de estar loca antes si terminé acá. Sigo caminando, esperando ver los pedacitos de aquella cosa fea que me miraba, pero no llego más al lugar. Me detengo, ¿qué cambió? ¡Crack! Esa no fui yo, el sonido vino desde mis espaldas, más o menos del lugar en donde yo pateé la cabeza. Siento como se me hiela la sangre, el corazón se refugia en el estómago, me colapsa el cerebro por un momento, el alma se me va a los pies del miedo y no reacciono. Tiemblo, pero no hace frío y tengo una cazadora negra. Los pantalones de gimnasia no parecen ser suficientes, no siento las piernas, pero con un leve movimiento me doy cuenta de que siguen ahí.
-Vas a tener que responder por eso.-dice la voz y siento como si un cubito descendiese por mi columna vertebral.
¿Una voz? ¿Qué rayos...? Basta, tengo que darme la vuelta, es peor si no lo veo. Giro de a poco, congelada de miedo y con la boca entreabierta. Pero no hay nada. No, no es eso, el haz de luz ya no está. Lo único que puedo ver (o imaginar, a esta altura ya perdí cualquier capacidad de razonamiento) es la leve neblina al expulsar mi aliento. Entonces lo veo: dos ojos, brillantes como los de un perro en la oscuridad. ¿Será eso? Claro que no hablan pero... Oh, mierda, se acercan a mí. Y a pasos agigantados. No, no es un perro, es un monstruo. Algo en mí me grita, me pide, me ORDENA que reaccione, pero ¡YA! Y por lo visto estaba caminando hacia atrás segundos después de que se moviera aquello, porque ahora lo noto, me estoy tropezando torpemente. Me giro y empiezo a correr, sin mirar atrás. No sé dónde está la pared pero no importa, no al menos hasta que choque con ella. Corro y corro, sin ver absolutamente nada, confiándome ciegamente de los otros sentidos que no son inútiles en este momento. Puedo sentir mi corazón retumbando en mi cabeza, mezclándose con el crujido de los huesos. Lo siento más cerca, casi encima... Y su agarre por el cuello es fuerte pero humano. Dejo de correr abruptamente y chillo, aún sin confiar en su tacto, pero me cierra la boca con la mano disponible. Las lágrimas hacen su aparición y también un nuevo haz de luz. Siento su respiración detrás de mi oreja pero no puedo ni siquiera pensar en moverme. Entonces él lo hace y pierdo cualquier vestigio de miedo. Un musculoso rubio de ojos aguamarina sigue sosteniéndome del cuello pero ya no me tapa la boca y yo ya no quiero chillar. Al final vino a por mí, aunque yo no sepa bien quién es.

sábado, 14 de abril de 2012

It's trying everything to bring me down.

Hoy no tengo muchos ánimos para pensar demasiado en nada. Es como si doliera intentarlo siquiera. Los días se suceden sin que pase nada emocionante, todo pasa, todo llega, todo termina, empiezo de nuevo. ¿Y después qué? Nada. Silencio. Oscuridad. Parece como si hubiese perdido el camino de vuelta a casa. ¿Qué hago? ¿A dónde voy? El final se acerca y me asusta tanto que quiero correr hacia atrás lo más rápido posible, pero siento como si estuviera en una cinta transportadora haciendo el esfuerzo más inútil de todos. En lo que a hoy respecta, quisiera congelar este momento y no ir hacia ninguna dirección.

jueves, 5 de abril de 2012

Todo se transforma, nada se destruye~



Estaba oscuro y frío. Pero al intentar zafarse de lo que sea que fuera eso, se dio cuenta de que todavía no era hora. No podía luchar contra ese muro, no es que no tuviera fuerza, es que era algo que no podía controlar. Todos los días lo intentaba, se daba la cabeza contra ese paredón impenetrable, esperando por el día. Los sonidos procedentes del exterior lo atraían de manera impensable, lo llamaban, lo tentaban, y volvía a dar golpes y puñetazos contra algo que estaba fuera de su alcance. Quería ver, vivir, sentir, respirar esa vida, pero no había manera, por mucho que luchara, aún faltaba tiempo. Entonces, un día, lentamente dejó de rebelarse, y descubrió con gran asombro lo acogedor que era ese muro negro, lo oscuro se volvió color, y el silencio en una utopía. Se sentía a gusto así como estaba, pero fue ahí cuando el cascarón se abrió. Y por más que quise volver el tiempo atrás, lo único que me quedaba era un cascarón sobre el cual llorar.

viernes, 30 de marzo de 2012

No I don´t wanna fall in love

Recurro a miles de artes para enamorarte, pero ni siquiera una mirada me echás. ¿Qué tengo que hacer para que te des cuenta? Ayer supe como te llamás y aunque sea una boludes, me alegró todo el día. Parecés tan serio, tan tierno, tan equilibrado, tan perfecto... No sé qué excusa buscar para hablarte, para que sepas de mi existencia, para que te des cuenta del tsunami de emociones que bullen acá adentro. Esos ojos negros son preciosos, ¿sabés? Si vieras lo lindo que te ves haciéndote el idiota, ignorándome completamente, lo único que lográs es que te desee cada vez más.¿Y si mañana caes abrazando a una flaca? Me imagino con una marquesina en la frente diciendo "LOSER". La humillación no sería lo peor de todo, además de que seguro ella es hermosa. Lo peor de todo sería vere todos los días y saber que, haga lo que haga, tenés a otra en mente. De sólo pensarlo se me cierra el estómago. Entonces sería la búsqueda de nuevo, otra vez sola, otra vez ir por la vida sin tener a alguien en mente. Pero flaco, te vi tres veces y me volaste la cabeza. No puedo entender qué paso, pero es así. Hoy te chusmié hasta la dignidad y vos ni cuenta, estabas en la tuya, tan ajeno a todo...
Es increíble como el mundo hace lo imposible para tirarte abajo, como empuja y empuja, como insiste en que bajes los brazos. No está acostumbrado a que las personas san felices, una mente libre es difícil de controlar; alguien que piensa es potencialmente peligroso; alguien que no piensa, es incontenible.

martes, 20 de marzo de 2012

No more sad voices~

When thought came from the heart, we never did right from the start
"I'm looking at you through the glass, I don't know how much time has passed, Oh God it's feels like forever, but no one ever tell you that forever feels like home, sittin' all alone inside your head"
"Hoy cuelgo mis sueños en el piercing de tu ombligo, mientras la melancolía observa y es testigo..."
El agua es capaz de limpiar más que sólo el cuerpo.

jueves, 19 de enero de 2012

My last card~

Hoy por fin jugué mi última carta. Y perdí. No era que llevara las de ganar, más bien creo que quise vaciar mi mazo. Hoy digo "adiós" a todos esos lindos momentos que duraron un año o más, después de todo debería haber ententido durante el transcurso del juego que era sólo eso... UN JUEGO. Es increíble cómo uno se acostumbra al afecto, cómo se vuelve inútil como un niño durante el trayecto, es precisamente eso lo que no tienes que ser. Para jugar debes ser un adulto o al menos comportarte como tal. Y yo que por primera vez sentía que tenía amigos, me dejé engañar. Me cegué, no vi las jugadas sobre la mesa, desperté demasiado tarde. Sólo vi el resultado de lo inevitable: Había perdido. Resulta difícil desapegarse sobre todo cuando uno dio todo de sí, para que te paguen con una chachetada sin disimulo. Podría decir muchas cosas de este momento, este momento en el cual siento la rabia fluír por mis venas como si fuera la sangre misma. Rabia de saberse una buena persona pero de un modo sublime, y sentir cómo se apoderan de vos, te manipulan, te usan a su antojo como si fueras una marioneta. Soy una marioneta del destino, en efecto. Pero alguien robó los hilos, o mejor dicho, los entregué pensando que jamás me lastimarían. Ahora entiendo que quisieron esos hilos para tenerme en las palmas de sus manos, sin otro sentido más que burlarse de mí. Mi última carta anunciaba mi despedida, dijo todas las cosas que yo nunca fui capaz de decir. Qué ironía, una carta muda deslizada en un suspiro... Y dijo mucho, mucho más de lo que yo hubiese sido capaz. 
¿Qué me queda ahora? Un mazo vacío, vacío como llegó a este mundo, vacío como se irá. Tal vez todo esto signifique que lo tengo que mantener de esa forma. Lo llené una y otra vez, con la esperanza de encontrar a alguien que valorara mis cartas, que me diga "no necesitas usar eso conmigo, esto no es un juego" pero creo que me equivoqué. Ya no guardo esa esperanza absurda, no puedo seguir llenando y esperando, esta vez fue definitivamente mi última carta.~
My last card.

domingo, 1 de enero de 2012

Primeros pensamientos del año.



Brindé y subí a la terraza de aquel edificio de trece pisos. Ver los cohetes de toda la ciudad desde allí fue genial, fue como ese momento que siempre sueñas, con una brisa alborotando el cabello. Pensamientos me invadieron por supuesto. Un nuevo año, una nueva oportunidad para empezar, olvidar todo el pasado que se vio arrastrado y hundido junto con esos cuatro números...2011. Pensar que quizás no volvamos a estar allí, quién sabrá en dónde andaré en el futuro, de donde veré los fuegos artificiales esa vez, ¿estaré con la gente que más quiero? ¿Habré cumplido con mis metas y/o expectativas para entonces? Y los fuegos de artificio siguen expandiéndose en toda su plenitud y gama de colores frente a mis ojos, ofreciendo un espectáculo inigualable. Mientras tanto, entre pensamientos, se asoman intervalos de ''ganas de disfrutar'': Mente en blanco, sólo vivir el momento, tratar de captar lo más que puedas de lo que estás viviendo, para grabarlo por siempre en el corazón. Y el viento sopla. ¿Qué pasará mañana? ¿Cuánto tiempo más voy a poder disfrutar de la compañía de estas personas? ¿Estaré en California como tanto deseo? Me cruzo de brazos. Esa canción que me puede suena de fondo en mi cabeza. ¡Qué inmenso es el mundo y qué insignificante se siente uno cuando piensa en todas estas cosas! ¡Qué grande e indomable el destino! Pero en fin, es un nuevo año, nada más, las cosas del ayer siguen ahí para cuando yo quiera volver a repasarlas, descubro que no enterré nada, es sólo una sensación. El presente es estar acá, observando, siendo parte del festejo. Y el futuro es tan grande...